lunes, 8 de mayo de 2017

Subida a Peña Saganta


Peña Saganta se erige como una majestuosa atalaya de Espadilla con sus 723 metros de altura y su impresionante cara sur, una imponente pared caliza de cerca de 200 metros completamente verticales.

Cada sábado santo desde hace 13 años en Espadilla se realiza una ascensión a la cima de Peña Saganta, y en esta ocasión, animado por Emilio (Caminando hacia las alturas),que la realiza todos los años, nos fuimos los dos hacia Espadilla para unirnos a a marcha.

Dejamos el coche en el campo de futbito de Espadilla, lugar donde empieza el sendero PR-CV 314, sedero que seguiremos durante todo el recorrido, y empezamos a seguirlo.



El sendero primero nos lleva hacia el Jardín Botánico de Espadilla, un pequeño recinto que nos muestra las plantas que podemos encontrar en los alrededores.

Jardín botánico

Castillo de Espadilla

Nada más salir nos topamos con una caseta en la que van repartiendo bastones a todos los participantes.


Algo más arriba nos unimos todos los participantes en la marcha y mientras se hacen los preparativos para realizar la foto de grupo aprovecho para realizar las fotos de rigor de Peña Saganta y del Castillo de Espadilla.

Nutrido grupo de senderistas

Peña Saganta

El sendero primero avanza por una pista mientras va ganando altura muy suavemente.


Tras unos metros el sendero se va estrechando hasta legar a un poste indicador, momento en el que la pista se transforma en un estrecho sendero.

El sendero empieza a serpentear

Aquí el sendero va serpenteando entre pinos y monte bajo mientras se va adentrando en el Barranco de la Piqueta.


Justo en el momento en el que alcanzamos el cauce del barranco realizamos un brusco giro a la izquierda para abandonarlo y empezar una fuerte subida por terreno algo descompuesto.

Vamos ganando altura de forma más vertical


Tras ganar unos metros volvemos a dejar abajo el barranco, para de nuevo llaneando, ir avanzando metros entre el pinar, justo a los pies del Castillo de Espadilla.

Castillo de Espadilla


Continuamos avanzando muy cómodamente mientras aprovechamos para realizar fotos del impresionante entorno que nos rodea.


Al rato de continuar volvemos a cruzarnos con el cauce del Barranco de la Piqueta, metros antes de toparnos con la Fuente de la Piqueta.

Fuente de la Piqueta

Aquí de nuevo nos tocará realizar un brusco giro a la izquierda.


De nuevo subiremos rápidamente dejando el barranco bajo nuestros piés, pero no durará mucho, ya que nos tocará volver a cruzarlo pocos metros más adelante.

Impresionantes ricos

El contraluz nos ofrece una bonita estampa del Castillo de Espadilla

Poco antes de meternos de nuevo en el pinar, si nos giramos, podremos contemplar el omnipresente Penyagolosa, el gran Gegant de Pedra visible desde casi toda la geografía castellonense.

El Penyagolosa siempre nos observa

De repente el bosque desaparecerá para dejar paso a un manto de boj, solo manchado por alguna formación de caliza y el propio sendero.


Esta será la señal que nos indicará que hemos llegado a un pequeño collado.

Aquí nos tocará perder algo de cota por un terreno cada vez más incómodo de caminar.



Tras un cruce, situado en el Barranco de la Carbonera, volveremos a empezar a subir.

Barranco de la Carbonera

Conforme vamos avanzando cada vez es más presente la roca caliza, seña de identidad principal de toda la comarca del Alto Mijares.


La caliza será ahora la principal protagonista

Al poco rato llegamos a la loma de la Peña Saganta, desde la que ya es bien visible su plana cima, nada que ver con su agreste cara Norte.

Barranco de la Piqueta


Continuaremos llaneando hasta dar con un pequeño collado que es el cruce que nos llevará hasta la misma cima.


Por suerte aquí el sendero está muy pisado y bien marcado, ya que con la inmensa cantidad de matorrales sería fácil perderlo.


El castillo ya queda a nuestros pies


Y por fin, tras un buen rato de subida, llegamos a la cima de Peña Saganta con sus 723 metros de altura.

Impresionante balcón cimero


Aquí bien aprovechado para descansar y comer

Desde aquí las vistas del valle del Mijares son impresionantes, permitiéndonos divisar infinidad de montañas y poblaciones, lástimas de la calima, ya que de bien seguro que desde aquí sería visible el mar.

Valle del Mijares con el Penyagolosa como atalaya


Espadilla

Castillo de Espadilla

Era el momento de almorzar algo, por lo que no dudamos en sacar algo de comer y sentarnos a disfrutar del entorno, ya que por suerte éramos de los primeros en llegar y aun no había mucha gente en su cima.

Justo cuando la inmensa mayoría de gente empieza a llegar nosotros os levantamos y emprendemos el camino de vuelta deshaciendo nuestros pasos.


Al llegar de nuevo al collado seguiremos recto por el mismo sendero PR-CV 314.


Tras un breve llaneo enseguida empezamos a descender por un sendero bastante vertical y algo descompuesto que pondrá a prueba nuestras rodillas.


Una vez que realizamos un giro hacia el Este nos damos de bruces con un pequeño montículo de piedras que resulta ser un aljibe.

Aljibe

Interior del aljibe

Tras realizar las fotos continuamos descendiendo, ahora por un terreno mucho más llano y agradable de caminar.


Al poco rato llegamos a un pequeño claro con una paleta indicadora y desde la que ya podemos divisar el Río Pequeño.


Ahora iremos avanzando por debajo de los riscos de la Peña Saganta, siempre con el Turio a nuestra derecha.


Al fonde el imponente Turio

El sendero va descendiendo poco a poco mientras la montaña nos muestra impresionantes estratificaciones así como el precioso cañón labrado por el Río Pequeño.


Río Pequeño


Al rato de dejar atrás los paredones, ya cuando podemos divisar la cara Este de Peña Saganta, el sendero se vuelve mucho más amable.


Esta vertiente del Peña Saganta también impresiona


Iremos avanzando hasta realizar un giro al Oeste, momento en el que nos adentraremos en el Barranco de la Carbonera.

Una vez cruzado, el camino volverá a avanzar bordeando unas bonitas estratificaciones siguiendo un sendero empedrado.

Parece que hayan puesto ladrillos

Al poco de dejar atrás esta pared, ya con la cima Norte de Peña Saganta bien visible, nos encontraremos con el desvío hacia el Castillo de Espadilla.


Como Emilio nunca lo había subido, decidimos abandonar por un momento la ruta y acercarnos hasta él.

En esta primera parte, todo y que el sendero tira más para arriba no presenta ninguna dificultad y avanza tranquilamente entre el frondoso pinar.

Emilio avanzando, siempre con Peña Saganta delante

El castillo se va acercando poco a poco


No es hasta realizar un brusco giro a la izquierda que el sendero empieza a serpentear de forma mucho más vertical, legando incluso a tener que ayudarnos de las manos en algún punto.


Cada vez más cerca

El tramo realmente delicado llega justo al final, ya en la base del castillo, donde nos encontramos con un pasamanos de cuerda.

Emilio superando la primera dificultad

Aquí yo decido dejar el bastón para tener libres las dos manos por si doy un resbalón.


Tras ir avanzando con cuidado por la arista por la que está la muralla del castillo, por fin llegamos a lo que era la torre de este.

Este castillo de origen islámico se sitúa a una altura de 543 metros y situado en la agreste cresta que separa los barrancos de la Carbonera y la Piqueta, aun conserva parte de su torre, algunos restos de su muralla y un pequeño aljibe, con el que hay que tener mucho cuidado, ya que se nos aparece como un agujero en el suelo que no está indicado.

Castillo de Espadilla

Desde aquí se controlaba perfectamente el pueblo de Espadilla

Las murallas siguen toda la cresta

Aljibe del castillo


Una vez realizadas las fotos de rigor toco empezar la parte más delicada de la ruta, el descenso por la descompuesta y resbaladiza cresta del castillo.

Despacito y buena letra...


Ya con la parte más delicada superada solo nos queda deshacer el camino andado hasta llegar al cruce.

Desde aquí ya solo nos queda seguir un suave descenso por un sendero muy bien conservado mientras observamos cada vez más cerca el pueblo de Espadilla.


Peña Saganta se va despidiendo de nosotros

Enseguida nos veremos caminando por encima del campo de futbito, lugar donde dejamos el coche y lugar donde finaliza nuestra ruta.

Ahora si que ya se termina la ruta


A la vuelta no nos pudimos estar de parar en Toga a hacer nuestra tan merecida cerveza, ya que no hay buena ruta que se precie si no termina con una buena jarra de cerveza bien fría.

Hacía tiempo que quería realizar subir a Peña Saganta, casi tantos años como hace que la veo siempre que paso por Espadilla de camino a Montanejos, y la verdad es que ha sido una ruta que no me ha defraudado para nada, y menos aun si a esto le añades el poder visitar un castillo en un lugar tan inaccesible.

A continuación os hago un pequeño resumen de los números de la ruta:
  • Tipo de ruta: Circular
  • Dificultad técnica: Media
  • Dificultad física: Fácil
  • Distancia: 11,36 Km
  • Punto más alto: 723 m
  • Punto más bajo: 304 m
  • Desnivel positivo: 750 m
  • Desnivel negativo: 750 m
  • Desnivel acumulado: 1.500 m
  • Cimas ascendidas: 1
  • Tiempo empleado: 4 horas 6 minutos
  • Tiempo en movimiento: 3 horas 40 minutos
  • Velocidad media: 2,76 Km/h
  • Ritmo: 21:42 min/Km

Os adjunto el track de Wikiloc de la ruta: PR-CV 314, Espadilla - Peña Saganta

Saludos!!!

2 comentarios:

  1. Hola David.

    Impresionante, e imprescindible Peña Saganta, siempre que alguien de fuera me pregunta alguna ruta obligatoria por Castellón, entre muchas siempre recomiendo la ascensión a Peña Saganta. No hace mucho hice yo la misma ruta, que siempre suelo hacer al contrario que vosotros. Me alegro que te gustase la ruta, y además con un guía de excepción ;-) Mira que algunos de los castillos de Espadán/Alto Mijares están en sitios que dices "como c**o construirían esto ahí arriba" pero este de Espadilla se lleva la palma. Ahora no puedes dejar de subir a otras moles del Alto Mijares como el Turio o la Muela del Buey Negro!!

    Un abrazo.

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  2. Hola David
    Preciosa!!!!! La conozco y desde la carretera ya impacta, pero cuando vas subiendo no defrauda y las vistas geniales...me gusta!!!

    Y con la compañia de Emilio, mucho mejor jajaja.

    Un abrazo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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